Estimado viejo Álvaro, gracias por compartir tu estupendo
mensaje-resumen del conversatorio, evento que creo resultó muy ilustrativo para
las nuevas generaciones. Comparto tus planteamientos, ampliamente sustentados
en el documento anexo que escribiste para los 20 años de la FAI, que entre
otras cosas no sé por qué no se reprodujo en algunas de las revistas de la FAI,
por ejemplo en Nexus de C.Social y Diseño (indagación que haremos con Maritza),
pero bueno, volviendo al tema, el espejo retrovisor como tú dices es bueno
mirarlo solo a ratos, pero hay que mirarlo, no sé si has notado que los espejos
de los carros sofisticados de hoy, se usan además de ver para atrás, como
pantalla de proyección de las condiciones del camino hacia adelante, es decir,
un adminículo con varios ojos, como los que tienen los estudiantes ahora.
Me gustó mucho tu planteamiento sobre el
estudiante-estudiante y el estudiante-profesor, que creo es la disyuntiva real
de hoy día que desde a quienes nos interesa la pedagogía toca entender sino
quedaremos atrapados en el plano y el texto, cuando este universo por fin
empieza a ser más comprensible para la civilización actual, quien en la escala
de los tiempos cósmicos tiene un nadadito de perro que inexorablemente fluye
hacia los confines del universo. Me gustaría tener tranquilidad más adelante
para escribir algo al respecto, tomando como base algunos de tus
planteamientos, y contribuir a entender lo que nos pasó en esa fotografía que
nos hicieron con la creación de la FAI.
Hubiera querido al final del conversatorio saludarte e
intercambiar algunas palabras, al igual que con mi amigo Harold, pero tuve que
salirme para procurar almuerzo ya que tenía algunos compromisos cercanos al
mediodía. De todos modos, no puedo esconder cierta molestia que sentí al ver
que ahora pareciera no ser parte de la historia de la Facultad-Escuela, y que
nada tuviera que decir, y aunque hubiera podido pedir la palabra, no quise
violentar el estricto protocolo de la organización estudiantil. Me queda como
consuelo creer que de alguna manera el listado de puntos en cronología escrito
en el tablero salió de una entrevista que me hiciera mi estimada estudiante
Elizabeth días antes. Y por demás también saber que a bien tuvieron escoger ese
espacio para la reunión, quizás a falta de otro, el mismo que fue agredido
durante toda su construcción, y a este suscrito como su gestor, por uno de los
grupos que estaba allí comandando el conversatorio, y al que tú mismo ayudaste
a denunciar cuando nos acompañaste a pintar sobre los grafitis que me pusieron
en la escalera. Por no referirme al claustro de profesores en el que no hace
mucho el Director de Escuela explicaba como en su nuevo proyecto no se tumbaría
desafortunadamente el Temporero porque de todos modos había sido una inversión
muy costosa. Me apena referirte estas cosas, que no es mi estilo, pero humanos
somos y debilidades tenemos.
Aprovecho la ocasión para enviarte algunas fotos que tomé en
el conversatorio, y especialmente unas de cuando regresaba del almuerzo y te vi
desde arriba en el “corrillo-ñapa”. Olvidaba decirte que me alegro mucho te
hayan invitado a ese conversatorio, no solo por tu visión de lo ya comentado,
sino en reemplazo de otra actividad que yo estaba planificando para el
Seminario de Representación, y que me pidieron no hiciera. Los organizadores
estábamos contemplando un conversatorio para la Clausura del Seminario, sobre
el tema de representación, sostenibilidad y medio ambiente, desde nuestra
experiencia local, tanto de obra como académica, en dónde tú eras uno de los
invitados principales. Sin embargo, pidieron se trasladara ese evento a
espacios propios de la efemérides de los 70 años, pero no organizaron nada,
salvo este que fue iniciativa de los estudiantes.
Bueno viejo Álvaro, disculpando el tema de este mensaje
quejoso, recibe un abrazo y te esperamos por el Seminario, recuerda que tenemos
conferencias todas las mañanas en el Carlos Restrepo, y talleres por la tarde
en la Escuela.
Nota: anexo un dibujo mío que encontré hurgando en mis
archivos, hecho en alguna asamblea o reunión de profesores en la mesa blanca de
la antigua Facultad. Me recordó tu alusión en el conversatorio a las dos
polaridades tradicionalmente enfrentadas, el plan por objetivos, o el plan por
patrones. De esto hablaremos luego, porque pareciera que lo sensato es darles
cabida a ambos.
Luis Javier Echeverri Vélez
20171106
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