FACHADA
E INTERLOCUCIÓN
Esta investigación, anudada desde la comunicación social, pretende tornar visible lo invisible. Son años de reflexión sobre cómo “amarrar”, sin exclusiones, la arquitectura al mundo y al tiempo del lugar. La semilla se sembró cuando el autor, estudiante de arquitectura en la Universidad Nacional de Bogotá, inquiría: “¿Por qué cuando el profesor dice que los planos se ven bien, el proyecto recibe buena calificación?”. Pensaba: “el pryectopodría verse mal, como proyecciones planimétricas y ser buena arquitectura o verse bien y ser un espacio cargado de problemas”. Décadas después, la inquietud alcanzó masa crítica en el Instituto Andrea Palladio (Vicenza-Italia), al no explicarse el origen de la “fachada palladiana”.
Trabajo de indagación histórica, estética, arquitectónica, antropológica, tecnocultural, ética. Con Cali como caso, enfrenta la explicación por la descripción y el facilismo sobre-simplificador y excluyente de los “ismos”, apuntando los vacíos educativos y teóricos que arrastra la academia. Con la metodología del “nadadito de perro” y desde la fachada, sometida a una insistente de-construcción y re-construcción de sentido, el autor la ubica dentro de “nuestra segunda modernidad” (momento de la arquitectura Republicana). Considera la primera modernidad el impacto de la espacialidad y temporalidad Colonial letrada, sobre la oralidad y espacialidad del mundo precolombino. La tercera, la arquitectura nominalista y funcionalista de la Bauhaus y la cuarta, la espacialidad tecnocultural mass-mediada que, por la manipulación del “poder disolvente del instante”, diluye en el tiempo de las marcas el protagonismo compositivo plano-geométrico y al potenciar la crisis planetaria, urge elevar el diseño a nivel ambiental o integrativo.
Ilumina
esta publicación el arquitecto Javier Echeverri, entonces Director del Programa
Académico de Arquitectura en la Universidad del Valle (septiembre de 2005). Al
estudiar a fondo el texto inicial y solicitar su publicación, escribió: “Considero
que el trabajo de Thomas es de cierta forma la producción intelectual más
importante del autor, en la cual se resume todo el trabajo y sabiduría
decantados por un profesor que dedicó desde las docencia la mayoría de sus años
a nuestra institución, y en la que finalmente se jubiló, de manera
incomprensiblemente silenciosa y solitaria.
Razones por las cuales me parece definitivamente absurdo que un trabajo
de esta importancia y calidad, llegare algún día a ver la luz, al menos por
primera vez, desde lugares diferentes al nuestro (máxime cuando hemos decidido)
que el signo de trabajo de nuestra Escuela, deberá llevar la rúbrica de los
ambiental como norte de nuestro trabajo académico”.
Emilio
Schutz P.


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